También conocida como la lesión de los deportistas, la pubalgia es una afección que se manifiesta con dolor crónico en la región inguino-crural y que afecta a diferentes grupos musculares.
Esta lesión es frecuente entre los jugadores de fútbol, rugby o hockey, pero la pubalgia también está causando dolor crónico en la zona inguinal a personas que practican entrenamientos de alta intensidad y que incluyen levantamiento de peso, como por ejemplo el crossfit.
Además, algunas especialidades atléticas como el salto pueden provocar una pubalgia, causada a veces por el calzado, o por el terreno de práctica. Y también se relaciona con deportes asimétricos, con movimientos laterales y trabajo intenso de aductores con el tronco en flexión, generando descompensaciones que pueden producir esta dolencia.
En función de dónde se localice la lesión, diferenciamos 3 tipos de Pubalgia:
El Pubis está formado por la articulación de la sínfisis púbica de tipo anfiartrosis, es decir, ambos huesos se unen con cartílago. Las ramas pubianas de ambas hemipelvis se unen mediante un cartílago que absorbe la energía del impacto contra el suelo. Y esta articulación tiene dos funciones: absorber el impacto al caminar y permitir la entrega del bebé.
Y la pubalgia se suele producir por una sobrecarga muscular causada por un sobreesfuerzo de movimientos repetitivos o continuos, frecuentes durante la práctica diaria del deporte de alto rendimiento.
Cuando se produce esta afección, existe un desequilibrio en el pubis entre la musculatura abdominal y los músculos aductores, una debilidad de la pared posterior de la región inguinal y una compresión del nervio genitofemoral, ilioinguinal, femorocutáneo lateral y de obturadores.
Y como ya hemos dicho antes, esta lesión es muy común en el mundo del deporte, ya que en la articulación afectada por pubalgia hay diferentes músculos involucrados y todos ellos con vectores de fuerza con orientaciones opuestas. Estos son los rectos abdominales, los aductores y los pectíneos.
Así que cuando hay un desequilibrio muscular, esta articulación semimóvil sufre, inflamándose y causando dolor. En los deportes de alto riesgo (fútbol, rugby, atletismo, pádel, tenis, etc), la falta de elongación de músculos importantes, la mala técnica, el trabajo excesivo en superficies duras y la falta de hidratación son factores de riesgo.
Y aunque la principal causa de la pubalgia es la osteopatía dinámica del pubis, también existen otros motivos, como embarazo, traumatismo directo, rotura fibrilar aguda, parto laborioso, edema postraumático, disfunción pélvica, etc.
En el embarazo también es posible sufrir de pubalgia debido a la carga y cizallamiento de la articulación ya que ésta es más móvil, debido a la relaxina que hace más laxa y menos estable la pelvis, para así permitir la expulsión del bebé en el parto.
El primer paso, para tratar una pubalgia es hacer reposo y disminuir la intensidad de la actividad deportiva. Y en algunos casos, si el dolor es muy incapacitante, será necesario recurrir al uso de antiinflamatorios para reducir el dolor y la inflamación de los tendones afectados, siempre bajo prescripción médica.
Recupérate de la pubalgia con un programa de rehabilitación
Una vez se logre una mejoría, será necesario un programa de rehabilitación llevado a cabo por un fisioterapeuta y que incluya una reeducación postural y de movimiento y tratamiento con tecarterapia de 2ª generación.
La tecarterapia de segunda generación Capenergy es una gran ayuda para la recuperación de las personas que sufren esta dolencia.
5 beneficios del tratamiento de la pubalgia con CAPENERGY: