Desde Cinc Estética, proponen combinar LPG corporal, ondas de choque y la recuperación progresiva de los hábitos para abordar la hinchazón abdominal, la retención de líquidos y la sensación de pesadez tras las vacaciones.
Las vacaciones relajan la mente, pero no siempre dejan la misma sensación de descanso en el cuerpo. Las comidas más copiosas, el mayor consumo de alcohol, los horarios irregulares, el menor movimiento y los cambios en el sueño pueden traducirse, al regresar, en una incómoda sensación de hinchazón general, digestiones pesadas, piernas cansadas y un abdomen que parece haber perdido su contorno habitual. Sin embargo, ese aumento de volumen no siempre responde únicamente a una acumulación de grasa.
“Cada vez vemos más personas que vuelven de vacaciones preocupadas por el abdomen. Se sienten pesadas, inflamadas y piensan inmediatamente que han engordado mucho, cuando en ocasiones hay también un componente importante de retención y desorganización de los hábitos”, explica Xènia García, fundadora y directora de Cinc Estética, centro ubicado en el Eixample de Barcelona.
“El cuerpo necesita volver a reconocer sus horarios. No recomendamos castigos ni soluciones milagrosas, sino ayudar al tejido, recuperar el movimiento y restablecer unos hábitos que permitan al organismo volver a funcionar con normalidad”, señala García.
La directora de Cinc Estética insiste, además, en diferenciar una preocupación estética puntual de una hinchazón persistente, dolorosa o acompañada de otros síntomas. En esos casos, el tratamiento estético no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
Uno de los tratamientos que Cinc Estética recomienda para abordar el aspecto y la sensación del abdomen postvacacional son las ondas de choque. Esta tecnología aplica estímulos mecánicos sobre el tejido y se utiliza en estética corporal para trabajar zonas con celulitis, grasa, retención y pérdida de calidad cutánea.
”El punto fuerte de las ondas de choque es que permiten realizar un trabajo muy localizado. En el abdomen buscamos mejorar la calidad del tejido, favorecer el drenaje y ayudar a que la zona se perciba menos congestionada”, explica Xènia García.
Según la experta, algunas personas experimentan desde la primera sesión una sensación de mayor ligereza y una reducción temporal del volumen relacionado con la retención. Los resultados, no obstante, dependen del estado inicial, el estilo de vida y la respuesta individual, y no deben confundirse con una pérdida inmediata de grasa corporal.
Cinc Estética plantea protocolos de entre tres y seis sesiones, normalmente con una frecuencia semanal. Cada sesión puede durar entre 30 y 60 minutos, con precios que oscilan entre 75 y 95 euros.
Cuando la sensación no se concentra únicamente en el abdomen, sino que incluye piernas pesadas, circulación lenta, retención de líquidos y cansancio general, el centro propone el tratamiento LPG corporal.
La endermologie de LPG utiliza una estimulación mecánica mediante rodillos y succión controlada. Su finalidad estética es movilizar el tejido, favorecer el drenaje y mejorar el aspecto de la piel y del contorno corporal sin agujas ni cirugía.
”LPG resulta especialmente interesante cuando la persona no habla solo de centímetros, sino de sentirse congestionada. Trabajamos la circulación linfática y de retorno y buscamos que salga de la sesión con una sensación real de ligereza”, afirma García.
La vuelta al trabajo añade estrés anticipatorio. El cambio brusco entre el descanso y las obligaciones puede afectar al sueño, al apetito y a la percepción de bienestar. La marca LPG ha estudiado un protocolo específico de bienestar, descanso y vitalidad y comunica una reducción del cortisol tras determinadas sesiones. Desde Cinc Estética, este aspecto se plantea como un beneficio complementario relacionado con la relajación y no como un tratamiento médico de alteraciones hormonales.
“No queremos que la vuelta a la rutina se convierta en otro motivo para castigar el cuerpo. El masaje mecánico también ofrece un momento de pausa, y esa sensación de relajación es importante cuando llegamos de vacaciones pensando ya en todo lo que tenemos pendiente”, añade la directora.
El protocolo corporal recomendado comprende entre seis y diez sesiones, con una frecuencia ideal de dos sesiones semanales, aunque puede adaptarse a cada caso. El precio es de 75 euros por 40 minutos y de 95 euros por 60 minutos.
Los tratamientos en cabina deben acompañarse de gestos realistas en casa. El primero consiste en recuperar horarios regulares para las comidas y priorizar alimentos frescos, verduras, frutas ricas en agua y proteínas de calidad, reduciendo progresivamente el alcohol, el exceso de sal y las comidas más pesadas.
El segundo es volver a moverse. “Cuando todavía no estamos preparados para regresar al gimnasio, caminar entre 30 y 40 minutos diarios a ritmo rápido ya supone un buen comienzo. Y cuando retomamos el entrenamiento, conviene priorizar el trabajo de fuerza”, recomienda García. También pueden incorporarse ejercicios hipopresivos, siempre que estén correctamente indicados y se aprendan con un profesional cualificado, para mejorar la postura y el control de la musculatura abdominal profunda.
El tercer hábito reúne pequeños gestos cotidianos que ayudan a recuperar la sensación de ligereza como dormir alrededor de ocho horas, terminar la ducha alternando chorros de agua caliente y fría en las piernas (acabando siempre con agua fría) y dedicar cinco minutos a un automasaje al aplicar la crema hidratante. En piernas y muslos, los movimientos deben ser ascendentes, desde los tobillos hacia las caderas; en el abdomen, suaves y en el sentido de las agujas del reloj.
El objetivo del protocolo postvacacional no es borrar en unos días todo lo vivido durante el verano. Tampoco sustituye una alimentación equilibrada, el ejercicio ni el diagnóstico médico cuando la hinchazón es frecuente o intensa. La propuesta de Cinc Estética consiste en combinar cuidados profesionales y hábitos domésticos para recuperar de manera gradual la ligereza y el bienestar corporal.
“Una barriga más plana no debería ser el único objetivo. Lo importante es volver a sentir que nuestro cuerpo funciona, que descansamos mejor, nos movemos y recuperamos nuestra energía. Cuando hacemos eso, el cambio estético suele llegar como consecuencia”, concluye Xènia García.
Del bullicio a la paz. Es lo que uno siente al atravesar el umbral que separa la emblemática y concurrida calle Valencia de Barcelona con Cinc Estética. La decoración minimalista bajo las claves del FengShui consiguen la atmosfera perfecta para recibir a quienes andan buscando un lugar para cuidarse y a la vez sentirse como en casa.
El centro cuenta con 6 cabinas y un completo menú de tratamientos elegidos sabiamente por su eficacia -cuando se buscan resultados- y bienestar -cuando el cuerpo necesita parar y relajarse, o recargar energía. Cinc Estética ofrece belleza decorativa (maquillaje, uñas, pestañas, micropigmentación…), tratamientos de vanguardia (LPG, Mesofit, Láser, Indiba, Medilux Lipoled, ultratone, Ondas de choque…) y tratamientos holísticos (con aceites esenciales, pindas, algas, fangos). Trabaja con marcas de prestigio como Valmont, Ella Baché o CND entre otras. También está preparado para servicios express, aunque Cinc Estética está pensado para disfrutar del momento y no ir con prisas, y de esta manera contrarrestar el estrés que nos abduce en el día a día. Este carácter “slow” de Cinc Estética responde al deseo de Xènia García, su fundadora, de crear “un lugar al que volver para sentirse mejor, en todos los sentidos”.