La Comunidad de Madrid presenta una exposición gratuita sobre la astronomía en la época de Miguel de Cervantes, disponible hasta el 7 de marzo en el Museo Casa Natal del autor en Alcalá de Henares. La muestra, titulada "Inclinado de mi estrella. La astronomía en época de Cervantes", incluye libros, estampas y objetos científicos como un globo terráqueo y una esfera armilar. A través de esta exposición, se explora la influencia de la astronomía en las obras de Cervantes, especialmente en "Don Quijote" y "Los trabajos de Persiles y Segismunda". Además, se analizan las creencias populares sobre fenómenos celestes que reflejan la conexión entre ciencia, religión y superstición en su tiempo.
La Comunidad de Madrid ha inaugurado una fascinante exposición que se adentra en la astronomía durante la época de Miguel de Cervantes. Esta muestra, que incluye libros, grabados y objetos científicos como un globo terráqueo y una esfera armilar, estará abierta al público de manera gratuita hasta el próximo 7 de marzo en el Museo Casa Natal del célebre escritor, ubicado en Alcalá de Henares.
La exposición lleva por título Inclinado de mi estrella. La astronomía en época de Cervantes, y examina cómo esta ciencia se refleja en las obras del autor, especialmente en su famoso Quijote y en Los trabajos de Persiles y Segismunda. El nombre de la muestra proviene de una cita emblemática del Quijote: “Yo, inclinado de mi estrella, voy por la angosta senda de la caballería andante”.
Cervantes, quien vivió entre los siglos XVI y XVII, fue contemporáneo de grandes figuras científicas como Giordano Bruno, Tycho Brahe, Johannes Kepler y Galileo Galilei. A pesar de su cercanía con estos pensadores, sus escritos revelan que mantenía una visión geocéntrica del universo, un modelo establecido por Ptolomeo desde el siglo II.
Aunque Cervantes estaba familiarizado con muchos conceptos astronómicos contemporáneos, sus obras reflejan el saber popular predominante entre la población. Para muchos, la astronomía era un conjunto de conocimientos basado en experiencias cotidianas, tradiciones y enseñanzas religiosas. En ese entonces, las fronteras entre astronomía, astrología y superstición eran difusas, ya que estas disciplinas estaban estrechamente interrelacionadas.
El estudio del cosmos no se fundamentaba principalmente en tratados especializados; más bien se basaba en observaciones directas, tradiciones orales y creencias populares. Este conocimiento práctico era esencial para diversas actividades como la navegación marítima y la agricultura.
Los fenómenos celestes inusuales como eclipses o cometas eran interpretados como señales divinas o presagios importantes. Estas creencias evidencian la conexión entre astronomía, religión y mentalidad popular durante esos siglos.
Los registros astronómicos modernos permiten identificar varios eventos significativos ocurridos durante la vida de Cervantes. Según el catálogo de la NASA, se produjeron múltiples eclipses solares visibles desde Europa occidental. Uno notable fue el anular del 12 de noviembre de 1547, poco después del nacimiento del escritor.
Particularmente significativo para España fue el eclipse total del 12 de octubre de 1605, coincidiendo con la publicación de la primera parte del Quijote. Otro eclipse importante tuvo lugar el 17 de marzo de 1616; aunque su fase total no pudo observarse desde España, ocurrió semanas antes del fallecimiento del autor. Este evento también marca un momento crucial en el contexto histórico relacionado con la oposición eclesiástica al modelo heliocéntrico propuesto por Copérnico y Galileo.
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