El Ministerio del Interior y la DGT abren una consulta pública previa para preparar una Orden Ministerial que regulará ayudas destinadas a la adquisición de airbags homologados para motoristas, dirigidas tanto a personas físicas como jurídicas
La Dirección General de Tráfico (DGT) acaba de dar un paso importante para extender el uso del airbag entre los motoristas. Por ahora no será obligatorio, pero el objetivo declarado por la propia DGT llama la atención: convertirlo en un elemento estándar de protección, al nivel del casco.
El Ministerio del Interior, junto con la DGT, ha abierto una consulta pública previa para preparar una Orden Ministerial que regulará nuevas ayudas destinadas a la adquisición de airbags homologados para motoristas. La futura subvención podrá dirigirse tanto a personas físicas como jurídicas. Desde Pyramid Consulting, despacho de asesoría jurídica especializado en normativa de tráfico y transporte, se está haciendo seguimiento de esta iniciativa desde su apertura.
Hasta aquí, podría parecer simplemente una nueva línea de ayudas públicas. Sin embargo, la documentación publicada por la DGT revela un objetivo mucho más ambicioso.
En el documento sometido a consulta pública, la Administración explica que pretende eliminar algunas de las principales barreras que actualmente dificultan la utilización de estos dispositivos: su coste, el desconocimiento técnico, el mantenimiento o la falta de concienciación.
Pero la frase más relevante llega al definir el objetivo final de la medida: la DGT pretende impulsar la "normalización del uso del airbag como un elemento estándar de protección, al nivel del casco".
Y precisamente esa comparación con el casco abre una pregunta inevitable: ¿puede terminar siendo obligatorio el airbag para los motoristas? A día de hoy, no. La consulta pública no propone modificar la Ley de Seguridad Vial ni introducir una nueva infracción por circular sin airbag. Lo que se está preparando es una Orden Ministerial de ayudas económicas para facilitar su adquisición. Por tanto, actualmente no existe ninguna norma que obligue a los motoristas a llevar este dispositivo ni ninguna sanción prevista por no utilizarlo.
Ahora bien, el documento sí permite identificar claramente hacia dónde quiere avanzar la política de seguridad vial: generalizar progresivamente su utilización hasta que deje de ser un equipamiento excepcional y pase a considerarse una protección habitual del motorista. Eso no significa que vaya a convertirse necesariamente en obligatorio, pero sí coloca el airbag en el centro de la estrategia de protección de los usuarios de motocicletas.
La Administración justifica la medida en la evolución de la siniestralidad. Según los datos incluidos en la propia consulta, en 2024 fallecieron 441 motoristas, lo que supuso aproximadamente el 25 % de todas las víctimas mortales, a pesar de que las motocicletas representan alrededor del 12 % del parque de vehículos. La DGT destaca además especialmente el caso de las scooter: representan aproximadamente el 51,1 % del parque de motocicletas, pero concentran el 60,8 % de los siniestros.
La Estrategia de Seguridad Vial 2030 considera por ello prioritaria la extensión del uso de airbags entre los usuarios de motocicletas por su capacidad para reducir las consecuencias graves y mortales de los accidentes.
El primer paso será económico. La futura Orden pretende establecer ayudas para que particulares y empresas puedan adquirir airbags homologados para motoristas. Además, la DGT plantea un sistema de concurrencia simplificada: las solicitudes que cumplan los requisitos se concederían por orden de presentación hasta que se agotara el presupuesto disponible.
Todavía quedan por conocer cuestiones fundamentales como la cuantía de las ayudas, el porcentaje subvencionable, los límites por beneficiario o los requisitos concretos que tendrán que cumplir los dispositivos.
La referencia expresa a personas jurídicas convierte esta iniciativa en algo especialmente interesante para empresas que trabajan con motocicletas. Compañías de reparto, mensajería, alquiler de motos, renting o empresas con grandes flotas podrían verse directamente afectadas por el futuro programa.
La Orden definitiva tendrá que aclarar, entre otras cuestiones, si las empresas podrán solicitar subvenciones para adquirir airbags destinados posteriormente a sus trabajadores, conductores o clientes. Esta cuestión puede ser especialmente relevante para compañías que gestionan decenas o incluso cientos de motocicletas.
El departamento Jurídico de Pyramid Consulting también participará en la consulta pública, centrando su análisis sobre todo en cómo debería aplicarse esta futura normativa a las personas jurídicas y, especialmente, a las empresas con flotas de motocicletas.
Todavía no. Pero la DGT acaba de dejar por escrito algo que merece atención: quiere que el airbag para motoristas termine siendo considerado un elemento estándar de protección al nivel del casco. El primer movimiento será incentivar económicamente su adquisición. Habrá que seguir muy de cerca los siguientes.
Desde el despacho se seguirá de cerca la evolución de esta iniciativa, las condiciones de las futuras ayudas y cualquier cambio normativo que pueda afectar a motoristas, empresas y flotas de motocicletas. "Que la DGT hable de situar el airbag al nivel del casco no es una expresión casual: es una declaración de intenciones que marca el rumbo de la seguridad vial para los motoristas en los próximos años", señalan desde Pyramid Consulting.