La Dirección General de Tráfico (DGT) ha aclarado en varias ocasiones que no sanciona la decoración en sí, sino aquello que puede provocar: pérdida de visibilidad, elementos no homologados, dificultad para identificar el vehículo o riesgo para la circulación. Las multas aparecen cuando los adornos reducen el campo de visión, tapan total o parcialmente la matrícula, incorporan luces no autorizadas o pueden desprenderse. Según la Ley de Tráfico, las infracciones graves suelen sancionarse con 200 euros, y las muy graves con 500 euros.
Tanto en ciudad como en carretera, lo que revisa un agente no es el motivo navideño, sino si se han alterado condiciones esenciales del vehículo. La base legal existe cuando el coche incumple requisitos técnicos obligatorios (infracción grave) o cuando ese incumplimiento genera un riesgo manifiesto para la seguridad vial (muy grave).
El Reglamento General de Circulación exige que el conductor mantenga libertad de movimientos y un campo de visión adecuado. Si los cuernos en la ventanilla o la nariz en el frontal:
ya se considera una alteración que puede ser sancionable.
La Ley de Tráfico tipifica como infracción grave circular con la matrícula tapada, sucia o parcialmente oculta. Si la nariz roja invade la zona de lectura o cualquier adorno crea sombras o dificulta la identificación, la multa es casi inmediata.
Muchos kits navideños incluyen luces LED o piezas reflectantes. El Reglamento General de Vehículos prohíbe añadir luces no autorizadas y cualquier elemento luminoso o reflectante ajeno a los homologados. Guirnaldas, tiras LED o narices iluminadas pueden generar sanciones con más facilidad que adornos de tela.
Aunque sean ligeros, si un accesorio puede desprenderse y caer a la calzada, se considera un riesgo para la circulación. La Ley de Tráfico recoge como infracción grave llevar “carga mal acondicionada” y, si llega a caer y genera peligro, se considera muy grave. Si no está firmemente sujeto, mejor no llevarlo.
En un minuto puedes evitarte problemas:
La regla general: no debe comprometer tu visión, ni la identificación del coche, ni poder desprenderse.
No suelen publicarse expedientes específicos “por disfrazar el coche”, pero la DGT ha reiterado que la sanción no se debe al adorno en sí, sino al riesgo que genere. En época navideña, los controles suelen centrarse más en velocidad y alcoholemia, aunque un adorno mal colocado puede derivar igualmente en denuncia.
La recomendación prudente es sencilla: evita cualquier accesorio exterior que pueda moverse, soltarse o interferir con la matrícula o el alumbrado. Si quieres un toque navideño, lo más seguro es algo discreto, interior y que no afecte a tu campo de visión.