Te contamos qué le pasa exactamente a tu suelo pélvico durante y después de la menopausia, por qué aparecen estos síntomas y cómo la radiofrecuencia de segunda generación de Capenergy puede ayudarte a recuperar el bienestar.
La menopausia y suelo pélvico están estrechamente relacionados, ya que los cambios hormonales pueden afectar el control urinario, la elasticidad de los tejidos y el bienestar íntimo.
La menopausia es un proceso natural en la vida de toda mujer, pero lo que ocurre en el suelo pélvico durante esta etapa raramente se habla con la claridad que merece. Pérdidas de orina, sequedad e irritación en la zona íntima, sensación de pesadez pélvica, molestias durante las relaciones sexuales… Son síntomas frecuentes, reales y que afectan profundamente la calidad de vida. Y lo más importante: tienen solución.
Te explicamos qué le pasa exactamente a tu suelo pélvico durante y después de la menopausia, por qué aparecen estos síntomas y cómo la radiofrecuencia de segunda generación de Capenergy puede ayudarte a recuperar el bienestar sin necesidad de cirugía ni tratamientos invasivos.
El suelo pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y tejido conjuntivo que sostiene la vejiga, el útero y el recto. Durante toda la vida fértil de la mujer, los estrógenos mantienen estos tejidos firmes, elásticos y bien irrigados. Cuando la producción de estrógenos cae con la menopausia, todo eso cambia.
La deficiencia de estrógenos provoca lo que se conoce como síndrome genitourinario de la menopausia (SGUM): una atrofia progresiva de los tejidos vaginales, uretrales y pélvicos que afecta a múltiples aspectos del bienestar femenino. No es un proceso que ocurre de un día para otro, sino gradual, y muchas mujeres lo atribuyen al envejecimiento sin saber que tiene un origen hormonal claro y un tratamiento efectivo.
Estos son los síntomas que más frecuentemente experimentan las mujeres en la menopausia relacionados con el suelo pélvico:
Todos estos síntomas tienen un origen común: la caída de estrógenos. Los estrógenos son imprescindibles para mantener:
Sin estrógenos, estos tejidos se vuelven más finos, menos elásticos y peor irrigados. El resultado son los síntomas que acabamos de describir. Y aunque es un proceso natural, eso no significa que tengas que aceptarlos sin hacer nada.
Existen varias formas de abordar los síntomas del suelo pélvico en la menopausia. Lo ideal es un enfoque combinado que actúe sobre varias causas al mismo tiempo.
Terapia hormonal sustitutiva (THS): Es el tratamiento más completo para los síntomas de la menopausia en general, ya que actúa sobre la causa hormonal de base. Sin embargo, no todas las mujeres son candidatas, y muchas prefieren evitarla o complementarla con otras opciones para los síntomas urogenitales específicos.
Estrógenos locales (óvulos, cremas o anillos vaginales): Actúan directamente sobre los tejidos vaginales y uretrales, mejorando la atrofia local. Son muy efectivos para la sequedad y las molestias en las relaciones, pero tienen una acción más limitada sobre la musculatura del suelo pélvico.
Fisioterapia de suelo pélvico: Fundamental para recuperar el tono y la fuerza de la musculatura pélvica. Un fisioterapeuta especializado puede diseñar un programa adaptado a tus síntomas y ayudarte a recuperar el control urinario y el bienestar pélvico.
Lubricantes e hidratantes vaginales: Aliviadores eficaces de la sequedad, pero sin efecto sobre los tejidos ni sobre la musculatura.
Y aquí es donde la radiofrecuencia de Capenergy ofrece algo diferente: actúa directamente sobre el tejido conjuntivo y la vascularización del suelo pélvico, estimulando de forma natural la producción de colágeno y la regeneración de los tejidos que la menopausia ha debilitado.
La tecnología de segunda generación de Capenergy aplica corrientes de alta frecuencia mediante electrodos especiales que generan un calor profundo y controlado en los tejidos pélvicos. Ese efecto endotérmico desencadena una respuesta natural de regeneración que tiene efectos muy positivos en el contexto de la menopausia.
¿Qué ocurre en tu cuerpo durante el tratamiento? La radiofrecuencia activa los fibroblastos —las células responsables de producir colágeno— y mejora la circulación sanguínea en la zona tratada. Esto se traduce en tejidos más nutridos, más elásticos y con mayor capacidad de respuesta, lo que mejora directamente los síntomas que la menopausia ha provocado.
El tratamiento es completamente no invasivo. La sensación durante la sesión es de calor agradable y relajante. No hay tiempo de recuperación, no hay efectos secundarios y es perfectamente compatible con otros tratamientos que ya estés siguiendo.
La radiofrecuencia de Capenergy puede ser una opción muy adecuada para ti si:
Habla con tu ginecóloga, uróloga o fisioterapeuta de suelo pélvico para que evalúe tus síntomas y te indique si este tratamiento es el más apropiado para ti. Pregunta en tu clínica si trabajan con tecnología Capenergy.