Pero lo cierto es que todo. O casi todo, lo que se va, vuelve
El de la falta de deseo postparto, es uno de los cambios más comunes que experimentan las mujeres en ese periodo, y hay razones médicas, hormonales y emocionales que lo explican.
La maternidad trae consigo transformaciones profundas en tu cuerpo, tu mente y tu vida diaria. Entre las noches sin dormir, los cambios hormonales dramáticos, la recuperación física y las nuevas demandas emocionales, es totalmente comprensible que la intimidad sexual pase a un segundo plano. “No hay nada malo en ti, y este cambio no define quién eres como mujer o como pareja” añade la Dra. María José Barba
Un camino para la recuperación integral a tu alcance
La buena noticia es que un abordaje médico integral puede ayudarte a recuperar el bienestar físico y emocional, y no tienes que resignarte a sentirte así para siempre.
Con el apoyo adecuado de especialistas en salud sexual femenina, puedes entender lo que está sucediendo en tu cuerpo y encontrar soluciones personalizadas que funcionen para ti.
“Un enfoque integral significa que no solo tratamos los síntomas físicos, sino que también abordamos los aspectos emocionales, relacionales y psicológicos del bienestar sexual. Cada mujer es única, y su camino hacia la recuperación también lo será”.
Las razones detrás de los cambios
Para entender lo que estás experimentando, es fundamental conocer las múltiples causas que contribuyen a la disminución del deseo sexual después del parto. No se trata de una sola razón, sino de una combinación de factores que afectan cuerpo y mente.
Lo que estás experimentando, es fundamental y debes conocer las múltiples causas que contribuyen a la disminución del deseo sexual después del parto.
Los niveles de estrógenos
Después del parto, los niveles de estrógeno caen dramáticamente, lo que puede reducir la lubricación vaginal y el deseo sexual.
Si estás amamantando, la prolactina se mantiene elevada, lo que también puede suprimir el deseo por agotamiento físico extremo; la privación del sueño y el cansancio físico son enemigos del deseo sexual. Cuando el cuerpo está exhausto por las demandas constantes del cuidado del bebé, la intimidad sexual simplemente no es una prioridad biológica.
Cambios en la imagen corporal
Tu cuerpo ha pasado por transformaciones significativas. Muchas mujeres experimentan inseguridad sobre su apariencia física después del parto, lo que puede afectar la confianza y el deseo de intimidad. Impacto emocional y psicológico, la ansiedad, el estrés, los cambios de identidad y, en algunos casos, la depresión posparto pueden afectar profundamente el deseo sexual y tu capacidad de disfrutar la intimidad.
El impacto físico de tu cuerpo en recuperación tras el parto es una de las experiencias físicas más intensas que puede atravesar el cuerpo humano, ya sea que hayas tenido un parto vaginal o una cesárea.
Necesitas tiempo para sanar
Esta recuperación física tiene un impacto directo en tu deseo y capacidad de disfrutar la intimidad sexual. Durante un parto vaginal, es común experimentar desgarros o episiotomías que requieren puntos y tiempo de cicatrización.
Dicha área puede permanecer sensible o dolorosa durante semanas o incluso meses. La cesárea, por su parte, es una cirugía mayor abdominal que también requiere un período significativo de recuperación. Los niveles bajos de estrógeno pueden causar sequedad vaginal, lo que hace que las relaciones sexuales sean incómodas o incluso dolorosas. Este es un problema completamente tratable, pero muchas mujeres no saben que hay soluciones médicas disponibles. Además, los músculos del suelo pélvico pueden haberse debilitado o tensar durante el embarazo y el parto, lo que también puede afectar la experiencia sexual.
Señales de que tu cuerpo aún está en recuperación
Dolor o molestias durante la penetración sequedad vaginal persistente sensibilidad excesiva en la zona perineal sangrado o manchado durante o después del sexo incomodidad en la cicatriz de cesárea sensación de debilidad en el suelo pélvico si experimentas alguno de estos síntomas, es fundamental que consultes con tu médico. estos no son problemas que debes "aguantar".
Existen tratamientos efectivos
La línea de tiempo de la recuperación sexual posparto es importante entender que la recuperación del deseo sexual no sigue un calendario fijo. Cada mujer tiene su propio ritmo, y eso está perfectamente bien. Sin embargo, conocer las etapas generales puede ayudarte a tener expectativas realistas y a identificar cuándo podría ser útil buscar apoyo adicional. Primeras semanas período de recuperación inicial. La mayoría de los médicos recomiendan esperar hasta después del chequeo posparto de las 6 semanas antes de reanudar la actividad sexual.
Tu cuerpo está sanando, los niveles hormonales están en transición, y el agotamiento suele estar en su punto máximo. A los pocos meses muchas mujeres comienzan a sentirse físicamente recuperadas, pero el deseo sexual puede seguir bajo debido a factores hormonales (especialmente si estás amamantando), cansancio acumulado y ajustes emocionales. Es normal que la intimidad sexual aún no sea una prioridad. Para muchas mujeres, este es un período de estabilización gradual. Los patrones de sueño del bebé pueden mejorar, los niveles hormonales comienzan a normalizarse (especialmente si reduces la lactancia), y puedes empezar a sentir más energía y conexión con tu sexualidad. Después del año la mayoría de las mujeres experimentan una recuperación significativa del deseo sexual en este punto. Sin embargo, si después de un año aún experimentas bajo deseo sexual o dolor durante las relaciones, es recomendable consultar con un especialista.
El componente emocional: más allá de lo físico
Si bien los cambios físicos y hormonales son fundamentales, no podemos subestimar el impacto emocional y psicológico de convertirse en madre. La maternidad transforma tu identidad, tus prioridades y tu relación contigo misma de maneras profundas que van mucho más allá de lo físico. Muchas mujeres experimentan lo que se conoce como "cambio de identidad maternal": el proceso de integrar tu nueva identidad como madre con tu identidad previa como mujer, pareja y persona sexual. Este proceso lleva tiempo y puede generar sentimientos complejos de pérdida, transformación y redescubrimiento. La conexión emocional con tu pareja también puede haber cambiado. Las dinámicas de la relación se transforman cuando llega un bebé, y es posible que sientas que necesitas reconectar emocionalmente antes de poder reconectar físicamente. Esto es completamente normal y saludable. Además, entre el 10% y el 20% de las nuevas madres experimentan depresión posparto, que puede manifestarse como pérdida de interés en actividades que antes disfrutabas, incluyendo el sexo. Si sospechas que podrías estar experimentando depresión posparto, es crucial buscar ayuda profesional. No es algo que debas manejar sola, y hay tratamientos muy efectivos disponibles. Sentimientos comunes (y normales) sentirte "desconectada" de tu sexualidad priorizar las necesidades del bebé sobre las tuyas culpa por no sentir deseo sexual ansiedad sobre retomar la intimidad necesidad de espacio físico después de estar "disponible" para el bebé todo el día.
Opciones de tratamiento y apoyo médico
La disminución del deseo sexual posparto no es algo con lo que simplemente debas "vivir".
Existen múltiples opciones de tratamiento médico, terapéutico y de apoyo que pueden ayudar a recuperar tu bienestar sexual cuando estés lista.
Un especialista en salud sexual femenina puede evaluar tu situación individual y crear un plan de tratamiento personalizado. Tratamientos médicos terapia hormonal localizada contra la sequedad vaginal, lubricantes y humectantes vaginales, evaluación y tratamiento de disfunción del suelo pélvico, medicación para depresión o ansiedad si es necesario tratamiento para dolor pélvico o dispareunia terapias complementarias fisioterapia del suelo pélvico terapia sexual individual o de pareja consejería psicológica para depresión posparto grupos de apoyo para nuevas madres técnicas de mindfulness y manejo del estrés el valor de la consulta especializada un especialista en salud sexual femenina puede ofrecerte una evaluación integral que considere todos los aspectos de tu bienestar: físico, hormonal, emocional y relacional. No es solo sobre "arreglar" el deseo sexual, sino sobre ayudarte a sentirte completa y vital nuevamente. Durante una consulta, el especialista puede realizar exámenes físicos para identificar problemas como atrofia vaginal, disfunción del suelo pélvico o cicatrización problemática. También evaluará tus niveles hormonales y tu bienestar emocional general. Lo más importante es que un buen especialista te escuchará sin juzgarte y validará tus experiencias. Tu bienestar sexual es importante y merece atención médica profesional.
Estrategias prácticas para el día a día
Mientras trabajas con profesionales de la salud, hay pasos prácticos que puedes tomar en tu vida diaria para apoyar tu recuperación sexual y tu bienestar general. Estos no reemplazan la atención médica, pero pueden complementarla.
Prioriza el autocuidado
No es egoísta cuidar de ti misma. Dedica tiempo a actividades que te hagan sentir bien, ya sea un baño relajante, ejercicio suave, o simplemente tiempo a solas. Tu bienestar es fundamental para tu familia.
Comunícate con tu pareja. Habla abiertamente sobre lo que estás sintiendo. Explica que los cambios en tu deseo sexual son normales y temporales. La intimidad emocional puede preceder y facilitar la intimidad física. Reconecta con tu cuerpo, ejercicio suave, yoga o simplemente caminar pueden ayudarte a sentirte más conectada con tu cuerpo. Los ejercicios de suelo pélvico (kegel) también pueden mejorar la función sexual. Crea espacio para la intimidad no tiene que ser sexo completo. El contacto físico, los masajes, o simplemente acurrucarse pueden ayudar a mantener la conexión mientras tu deseo sexual se recupera gradualmente.
Cuando buscar ayuda profesional
No esperes más si experimentas: dolor persistente durante el sexo después de 6 meses posparto ausencia total de deseo sexual después de 12 meses síntomas de depresión o ansiedad severa problemas de pareja relacionados con la intimidad sangrado anormal durante o después del sexo sentimientos de desesperanza sobre tu sexualidad es importante entender que buscar ayuda profesional no es un signo de debilidad o fracaso. Al contrario, es un acto de amor propio y de responsabilidad hacia tu bienestar. Muchas mujeres esperan demasiado tiempo antes de buscar apoyo, sufriendo innecesariamente cuando existen soluciones efectivas disponibles. Un especialista en salud sexual femenina está capacitado específicamente para abordar estos temas con sensibilidad y experiencia. Ellos entienden la complejidad de la sexualidad femenina posparto y pueden ofrecerte un plan de tratamiento personalizado que respete tus circunstancias únicas. Recuerda.
Tu bienestar sexual es una parte importante de tu salud general. Mereces sentirte completa, vital y conectada con tu cuerpo.
No tienes que resignarte a una vida sin deseo sexual o intimidad satisfactoria. “Cuidar de tu salud sexual no es un lujo, es una necesidad. Tu bienestar importa, y mereces apoyo profesional y compasivo”.
Tu camino hacia el bienestar:
Has dado un paso importante al informarte sobre los cambios en tu deseo sexual después del parto. Ahora, te invitamos a dar el siguiente. Buscar el apoyo profesional que mereces. No estás sola en este camino, y hay especialistas listos para acompañarte hacia la recuperación de tu bienestar físico y emocional. Agenda una consulta contacta para una evaluación integral. Esta primera consulta es un espacio seguro donde podrás hablar abiertamente sobre tus preocupaciones. Prepara tu visita anota tus síntomas, preguntas y preocupaciones. Lleva un registro de tu ciclo menstrual, patrón de lactancia y cualquier medicamento que estés tomando. Sé honesta y abierta durante la consulta, comparte toda la información relevante. Recuerda que los profesionales médicos están ahí para ayudarte, no para juzgarte. Sigue el plan de tratamiento trabaja con tu especialista para crear un plan personalizado y comprométete a seguirlo. La recuperación es un proceso: “Y la paciencia es clave. Sé paciente contigo misma, la recuperación lleva tiempo. Celebra los pequeños avances y recuerda que cada paso hacia el bienestar es significativo”, finaliza la Dra. María José Barba.