El Colegio Santa María de los Rosales ha presentado las conclusiones del estudio “Demandas y expectativas de las familias en el ámbito de la Educación Escolar 2026”, un trabajo elaborado por el Instituto Doxa a partir de reuniones de focus-group y un cuestionario posterior a familias españolas con hijos en edad escolar con el objetivo de profundizar en las necesidades y expectativas de las familias a la hora de elegir proyecto educativo para sus hijos.
El informe evidencia una evolución clara en las expectativas de las familias, que reclaman un proyecto educativo humanístico, capaz de formar personas cultas, críticas y emocionalmente equilibradas, preparadas para la vida y comprometidas con su entorno, sin renunciar a una sólida exigencia académica.
Entre los principales hallazgos destaca la demanda de un equilibrio entre competencias académicas sólidas —Matemáticas, Lengua, Inglés y ámbitos STEM— y una formación humanista que integre cultura, ética, pensamiento crítico y sensibilidad artística. Asignaturas como Economía, Finanzas o Tecnología se perciben como herramientas necesarias para comprender la realidad, siempre integradas en un marco de valores y sentido.
El estudio subraya también la importancia creciente de las habilidades transversales como la comunicación oral, la gestión emocional, el trabajo en equipo y la capacidad de afrontar la frustración, entendidas por las familias como elementos esenciales para el desarrollo personal y social del alumnado. En este contexto, disciplinas como la oratoria, el debate, el teatro, la música y el deporte adquieren un papel estructural dentro del proyecto educativo.
Uno de los consensos más sólidos del informe es el papel del profesorado como eje del sistema educativo. Contar con los mejores profesores, cercanos, exigentes y con auténtica vocación educativa, se sitúa como el principal factor de calidad para las familias, muy por encima de otros elementos estructurales o tecnológicos.
Las conclusiones del estudio dibujan así el nuevo ideal educativo humanístico, un modelo que integra cabeza, corazón y carácter, y que busca equilibrar exigencia intelectual y bienestar emocional, tradición pedagógica e innovación, excelencia académica y humanidad. Un enfoque que refuerza la necesidad de seguir impulsando proyectos educativos sólidos, coherentes y centrados en la formación integral de la persona, capaces de responder a los desafíos educativos y sociales del presente y del futuro.