Desde darse un baño en una playa urbana hasta navegar por la bahía al atardecer o disfrutar de una cerveza en una azotea, la ciudad ofrece todo tipo de experiencias diurnas o nocturnas que sorprenden a todo tipo de público.
La dificultad para ver de lejos, bañarse sin gafas o lentillas y el riesgo de irritación por la entrada de cloro o arena son las principales molestias del verano para los miopes.