La Comunidad de Madrid ha decidido declarar como Bienes de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Patrimonio Inmaterial, dos elementos significativos de su cultura: la zarzuela y la trashumancia. Esta iniciativa también incluye la protección del recinto amurallado y la torre del homenaje en Villarejo de Salvanés, así como el tapiz titulado San Pablo quemando libros y la Sociedad de Condueños de Alcalá de Henares. Además, se otorgará el estatus de Bien de Interés Patrimonial (BIP) al mural cerámico del artista César Manrique situado en una calle madrileña y a la pintura conocida como La deposición de Cristo.
Preservación del legado cultural
Con esta declaración, el Gobierno regional busca salvaguardar el patrimonio cultural e histórico asociado a estas manifestaciones, asegurando su conservación como parte integral de la identidad madrileña.
La zarzuela, que surgió en Madrid durante el siglo XVII como una forma de entretenimiento para la corte, ha evolucionado hasta convertirse en un género popular que refleja las costumbres y personajes típicos de la región. Este estilo teatral ha mantenido su relevancia a lo largo del tiempo, adaptándose a diferentes públicos y escenarios. Los personajes pintorescos y melodías cautivadoras han dejado una huella indeleble en el imaginario colectivo.
Un género en constante evolución
A finales del siglo XIX y principios del XX, la zarzuela experimentó una renovación gracias a compositores destacados como Federico Chueca y Ruperto Chapí. Durante este período nacieron obras emblemáticas tales como La Revoltosa, La Gran Vía y La verbena de la Paloma.
Por otro lado, la trashumancia representa un fenómeno social que ha influido significativamente en las vidas de pastores y sus familias. Esta práctica consiste en el desplazamiento estacional del ganado entre diferentes ecosistemas, guiada por ganaderos que buscan condiciones climáticas más favorables. En 2023, fue reconocida por la UNESCO al ser incluida en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Cultura material y artística
Este modo de vida ha dejado su impronta en el patrimonio arquitectónico y paisajístico, con infraestructuras específicas como chozos y corrales donde se resguardaba el ganado.
El tapiz flamenco San Pablo quemando libros, atribuido al célebre Pieter Coecke van Aelst, será también objeto de protección. Este tapiz es el único conservado de una serie que originalmente constaba de nueve piezas tejidas con hilos dorados y plateados. Representa un episodio crucial en la vida del apóstol San Pablo.
Sociedad cultural y obras artísticas destacadas
Asimismo, se declarará Bien de Interés Cultural (BIC) a la Sociedad de Condueños de los edificios históricos que albergaron la Universidad de Alcalá de Henares. Fundada en 1851, esta organización sin ánimo de lucro tiene como objetivo preservar este importante legado cultural.
En cuanto a las obras artísticas, se protegerá Lamentación sobre el Cristo muerto (Planctus Mariae), también conocida como La Deposición de Cristo, creada por Paolo de San Leocadio en el siglo XVI. Esta obra maestra captura un momento conmovedor tras el descenso del cuerpo de Cristo.
Finalmente, se incluirá entre los BIP un mural cerámico diseñado por César Manrique, ubicado en Madrid. Este mural es reconocido por su innovador uso de materiales industriales y su diálogo entre arte y arquitectura, reflejando un estilo moderno influenciado por el cubismo.