La creciente presión de los vecinos de Húmera ha terminado provocando el cierre temporal de una conocida discoteca de la zona después de que varias inspecciones detectaran problemas relacionados con el exceso de ruido. Según distintas fuentes consultadas, las mediciones acústicas realizadas recientemente reflejaron niveles sonoros superiores a los permitidos, una situación que los residentes venían denunciando desde hace tiempo.
Los vecinos aseguran que las molestias no se limitaban únicamente a la música procedente del local, sino también al ruido generado en el exterior durante la madrugada, la acumulación de personas en la calle y el tránsito constante de vehículos. Las quejas presentadas durante los últimos meses habrían llevado finalmente a una actuación más contundente por parte de las autoridades municipales.
El cierre temporal del establecimiento ha coincidido además con el arranque de las fiestas locales, circunstancia que no ha pasado desapercibida entre vecinos y habituales de la zona. Algunos residentes consideran que la medida llega tarde tras años de protestas, mientras otros destacan lo llamativo del momento elegido para ejecutar la clausura.
Desde el entorno del local aseguran que ya se está trabajando en soluciones para corregir las deficiencias detectadas y poder retomar la actividad lo antes posible. Entre las medidas previstas figuran actuaciones de insonorización y cambios organizativos destinados a minimizar el impacto acústico sobre las viviendas cercanas.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el conflicto recurrente entre el derecho al descanso vecinal y la actividad del ocio nocturno en áreas residenciales de Pozuelo, un debate que periódicamente reaparece en distintos puntos del municipio como ocurre con el Recinto Ferial, proyecto paralizado de momento.