Al ser una piel tan fina, se deshidrata con facilidad. Si a eso le sumamos la cantidad de veces al día que parpadeamos, más de 10.000, y que la red de colágeno y elastina es muy frágil, es normal que terminen apareciendo arrugas en el párpado inferior.
La percepción del cuidado personal ha evolucionado, y el público masculino ahora busca tratamientos diseñados para satisfacer las necesidades específicas de su piel. Maribel Yébenes cuenta con dos tratamientos que dan respuesta a sus necesidades.