La Comunidad de Madrid avanza en la elaboración de su primera Ley de Caza y Pesca, un proyecto que busca regular estas actividades y proteger los ecosistemas autóctonos donde se desarrollan. Esta nueva normativa autonómica complementará la legislación estatal vigente desde 1970, estableciendo un marco más específico para la región.
El Gobierno regional tiene como objetivo abordar aspectos fundamentales como la seguridad jurídica, la modernización del sector y la simplificación de la normativa relacionada con los cotos. Además, se prevé la implementación de procedimientos electrónicos para facilitar las gestiones necesarias, así como una revisión de las infracciones y sanciones aplicables.
Plazo para alegaciones y datos relevantes
El periodo para presentar alegaciones a esta propuesta comenzó el 5 de noviembre y estará abierto hasta el 26 de noviembre. Los interesados pueden acceder al Portal de Transparencia del Ejecutivo autonómico a través de este enlace.
En cuanto a los recursos naturales, Madrid cuenta actualmente con 574.099 hectáreas dedicadas a terrenos cinegéticos, lo que representa el 72% de su superficie total. Más de 43.000 licencias están activas en esta práctica deportiva, que ha evolucionado significativamente gracias a nuevas tecnologías.
Aportaciones y desafíos en pesca
Los aficionados acreditados juegan un papel crucial en el control poblacional de especies, especialmente en situaciones de sobrepoblación, contribuyendo también a la fijación de población rural y generación de empleo. Por otro lado, la pesca es fundamental para mantener la actividad económica y social en áreas rurales, aunque ha enfrentado retos debido a la construcción de embalses que han fragmentado hábitats naturales.
Ante esta situación, el Gobierno regional planea revisar estos espacios acuáticos para mejorar el mantenimiento de los ecosistemas y erradicar especies invasoras presentes en ríos y arroyos madrileños. Este año se contabilizan cerca de 46.000 licencias vigentes para pesca, abarcando 34 tramos fluviales que suman aproximadamente 346 kilómetros, además de las aguas libres que predominan en gran parte del territorio fuera de las zonas trucheras.