La demanda de fotografía digital se dispara en España, tanto profesionales como negocios invierten más en su imagen online. Según los datos más recientes de ProntoPro.es, una de las plataformas líderes en servicios profesionales online, la solicitud de sesiones fotográficas orientadas a redes sociales, desde retratos profesionales hasta contenido estilo influencer y sesiones narrativas para Instagram, creció un 344% entre enero y octubre de 2025 respecto al mismo periodo del año anterior. Este aumento refleja cómo la construcción de una identidad visual en redes sociales se ha convertido en una prioridad, tanto para profesionales como para negocios.
Este aumento no solo responde a una cuestión de presencia digital, también representa un cambio cultural en la forma en que los españoles perciben su identidad profesional. Casi cuatro de cada diez personas que buscan un fotógrafo para redes sociales no son modelos ni empresas, sino profesionales e influencers que quieren reforzar su imagen, actualizar su retrato o construir un perfil digital en plataformas como LinkedIn e Instagram. El auge del personal branding, antes reservado a ejecutivos o figuras públicas, se ha democratizado y llega ahora a otros profesionales.
Sesiones de fotos como herramienta estratégica
Pero el interés va más allá de los retratos. Los datos de ProntoPro muestran que, gran parte de este crecimiento en la demanda de fotógrafos, proviene de quienes buscan sesiones de estilo editorial o fashion. Desde construir un portafolio personal hasta preparar un book para castings, la fotografía profesional se ha convertido en una herramienta estratégica y no en un lujo. Otro grupo creciente solicita imágenes específicas para currículum, páginas web profesionales o presentaciones públicas, entendiendo que la primera impresión digital suele ser decisiva.
El fenómeno también alcanza sectores donde la imagen profesional se ha vuelto diferencial. La fotografía inmobiliaria crece un 43%, impulsada por particulares que buscan destacar sus viviendas y agencias que integran la producción visual como estándar. Las solicitudes se concentran especialmente en pisos urbanos y residenciales, con el objetivo de acelerar la venta o el alquiler.
El sector gastronómico se suma a esta tendencia
De forma similar, la gastronomía ha adoptado la lógica digital. Restaurantes, cafeterías y marcas alimentarias demandan cada vez más sesiones profesionales de fotografía para mostrar platos, espacios o productos con una narrativa visual coherente. De acuerdo con el estudio de ProntoPro, esta categoría creció un 33% respecto al año anterior, impulsada por cartas digitales, apps de delivery y el storytelling culinario. La imagen se ha convertido en la llave para transmitir sabor, identidad y valor en un mercado saturado.
A pesar del aumento en la demanda, los precios se mantienen estables. Las sesiones para redes sociales o retratos profesionales en la plataforma rondan los 190 euros, la fotografía inmobiliaria se sitúa cerca de los 180 euros, mientras que servicios especializados, como la fotografía gastronómica o de producto alimentario, alcanzan 245 euros, reflejando la complejidad técnica y la necesidad de un resultado comercial impecable.