La industria cosmética lanza cada año nuevas cremas, masajes o soluciones exprés prometiendo eliminar la celulitis. Sin embargo, desde el punto de vista médico, estas propuestas rara vez actúan sobre la causa real del problema. Es cierto que una buena fórmula puede mejorar de manera visual el problema estético pero lo primero qué debemos entender es a qué tipo de celulitis nos enfrentamos.
“La celulitis puede ser fibrosa, edematosa o adiposa. Cada una tiene un origen distinto: circulación deficiente, retención de líquidos, inflamación del tejido o acumulación grasa. Aplicar el mismo tratamiento para todas las pacientes simplemente no funciona”, explica Limonghi. De la misma manera ocurre con las cremas anticelulíticas, debes buscar aquella fórmula que mejor se adapte a tu tipo de celulitis.
Por este motivo, en Clínica Roso el tratamiento nunca comienza con una máquina o un protocolo estándar, sino con un diagnóstico corporal exhaustivo.
Diagnóstico antes que tratamiento: el enfoque médico que marca la diferencia
La doctora Limonghi realiza una valoración personalizada para diseñar un plan intensivo de entre cuatro y seis semanas, adaptado a las necesidades específicas de cada paciente.
“El éxito no depende de un tratamiento milagro, sino de elegir la técnica adecuada para cada tipo de celulitis”, señala.
El protocolo médico de Clínica Roso combina tres técnicas principales:
- Cellutrix, la mesoterapia más avanzada del momento, dirigida a mejorar la calidad del tejido y actuar sobre la celulitis y la firmeza cutánea.
- Carboxiterapia médica, que favorece la oxigenación tisular, mejora la microcirculación y ayuda a romper los nódulos responsables del aspecto irregular de la piel.
- Presoterapia médica, utilizada como complemento terapéutico para potenciar el drenaje linfático y optimizar resultados.
Dependiendo del diagnóstico, algunas pacientes requieren una sola técnica y otras la combinación estratégica de varias. El tratamiento cosmético en casa será mucho más efectivo siempre y cuando utilicemos buenas fórmulas adaptadas a nuestro problema concreto. El 90% de las mujeres tienen celulitis, es biología, pero no todas tienen el mismo tipo ni responden igual a los tratamientos.
Más allá del verano: educar a la paciente
Desde Clínica Roso insisten en la importancia de cambiar el enfoque tradicional hacia la celulitis.
“No buscamos soluciones rápidas para una foto en bikini. Nuestro objetivo es mejorar la salud del tejido y enseñar a la paciente qué necesita realmente su cuerpo”, explica la directora médica.
Según Limonghi, cuando el tratamiento se basa en diagnóstico médico y planificación personalizada, los resultados son visibles en textura cutánea, circulación y sensación de ligereza en piernas y glúteos.