El Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Clínico San Carlos, ubicado en la Comunidad de Madrid, ha llevado a cabo un curso internacional centrado en la artroscopia de la articulación temporomandibular. Esta técnica mínimamente invasiva se utiliza para corregir problemas en dicha articulación, convirtiendo al equipo del hospital en uno de los referentes en España.
La articulación temporomandibular, que conecta la mandíbula con el cráneo, es propensa a trastornos que pueden causar dolor y limitaciones funcionales. Se estima que cerca del 50% de la población puede experimentar algún tipo de alteración en esta área. Sin embargo, solo aquellos pacientes que presentan síntomas severos y no responden a tratamientos conservadores son candidatos para someterse a artroscopia. La mayoría de los afectados son jóvenes entre 20 y 30 años.
Técnicas avanzadas en cirugía
Rafael Martín Granizo, cirujano maxilofacial del hospital y pionero en el avance de esta técnica, destaca que “la articulación temporomandibular es pequeña, pero permite varios tratamientos mediante artroscopia; el más avanzado es la discopexia, que implica la fijación o reposición del disco articular”. Este procedimiento ha demostrado tener resultados muy positivos tras varios años de aplicación.
El curso TMJ Arthroscopy, co-dirigido por Martín Granizo junto a destacados cirujanos brasileños como Luiz Carlos Manganello y Romualdo Monteiro de Barros, se llevó a cabo recientemente con el objetivo de capacitar a profesionales activos en esta innovadora técnica. Durante tres días, los participantes pudieron acceder a una formación integral que incluyó teoría, observación de cirugía en vivo y prácticas aplicadas en simuladores y cadáveres.
Fomento del conocimiento compartido
El Hospital Clínico San Carlos promueve activamente iniciativas docentes e investigadoras que buscan mejorar las técnicas quirúrgicas como la artroscopia temporomandibular. A través de eventos internacionales como este curso, se facilita el intercambio de conocimientos y experiencias entre especialistas reconocidos, contribuyendo así a elevar la calidad de vida de los pacientes.
Este enfoque colaborativo no solo beneficia a los profesionales involucrados sino también a los pacientes que requieren tratamientos avanzados para sus condiciones mandibulares.