Los cambios hormonales, el estilo de vida, la medicación y el estado de salud general durante la menopausia pueden influir negativamente en la vida sexual
El 70% de las mujeres sufren el síndrome genitourinario de la menopausia, que provoca problemas de dolor en las relaciones sexuales
Una disfunción sexual afecta a la calidad de vida tanto como enfermedades crónicas, incidiendo negativamente en la autoestima
Este síndrome es un conjunto de signos y síntomas asociados a la disminución de estrógenos y otras hormonas sexuales durante la menopausia y, en el tratamiento de los síntomas, la fisioterapia especializada en suelo pélvico es vital
Por fin, se reconoce y se pone remedio a un problema que estaba desatendido a pesar de producir cambios anatómicos, fisiológicos y funcionales en más de la mitad de las mujeres a nivel mundial.