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El síndrome genitourinario

jueves 13 de octubre de 2022, 10:17h

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El síndrome genitourinario
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Por fin, se reconoce y se pone remedio a un problema que estaba desatendido a pesar de producir cambios anatómicos, fisiológicos y funcionales en más de la mitad de las mujeres a nivel mundial.

¿Qué es el síndrome genitourinario (SGM)?

Debido a sus numerosos receptores hormonales, la vagina, vulva, vías urinarias y suelo pélvico se ven afectados por el síndrome genitourinario o SGM, que es como hoy se llama a la otrora atrofia vaginal, vaginitis atrófica o atrofia urogenital de la menopausia. Por fin, se reconoce y se pone remedio a un problema que estaba desatendido a pesar de producir cambios anatómicos, fisiológicos y funcionales en más de la mitad de las mujeres a nivel mundial.

Tal y como explican el Dr. Juan José Escribano y la Dra. Gloria Rodea, responsables de la unidad de ginecología regenerativa en IML, “la carencia estrogénica y otros esteroides sexuales como los andrógenos en la menopausia producen cambios en el área vulvovaginal y en el tracto urinario que se engloban dentro del síndrome genitourinario de la Menopausia, definición acuñada por la North American Menopause Society 2014. Puede cursar con síntomas genitales o síntomas urinarios. Entre los primeros son comunes “la sequedad, irritación, ardor, falta de lubricación, dolor y ligeros sangrados durante las relaciones. Entre los urinarios -explican- están la disuria (dolor al orinar), urgencia miccional e infecciones urinarias”

La prevalencia en España del SGM oscila entre el 52,4% de los datos arrojados por el International Health’s Study, el 70% del estudio Genisse y el 90% de la Encuesta Epidemiológica Vulvovaginal Europea (EVES).

Dolor y deseo

Dispaurenia

Sequedad vaginal, escozor, picor, quemazón, incontinencia urinaria y vaginitis de repetición por alteración de la microbiota vaginal son afecciones comunes producidas por la pérdida natural de estrógenos, que se suman a la falta de deseo sexual o al dolor persistente durante las relaciones. También llamado DISPAURENIA, es un malestar intenso y recurrente, que interfiere de forma negativa en las relaciones íntimas y que es más frecuente a nivel vestibular (entrada vaginal). Según datos facilitados por el estudio español REVIVE sobre la mayor muestra de población femenina hasta la fecha, la dispaurenia es el síntoma más molesto para las mujeres postmenopáusicas sexualmente activas.

El primer abordaje

Salud genitourinaria

  • Seguir una dieta saludable, evitando el sobrepeso y la obesidad. Un índice de masa corporal superior a 27 kg/m2 aumenta el riesgo de sequedad vaginal.
  • Reducir el consumo de alcohol.
  • Evitar el tabaco, que se asocia con un déficit de estrógenos y en consecuencia, con un aumento de los síntomas.
  • Practicar ejercicio moderado con regularidad, ya que el deporte extenuante favorece la atrofia vaginal.
  • Mantener la actividad sexual, que mejora los síntomas del SGM.

Terapias clásicas

  • Productos OTC (Over the Counter):
    Son hidratantes y lubricantes que se venden sin prescripción médica y resultan de gran utilidad cuando los tratamientos hormonales o farmacológicos están contraindicados.

  • Probióticos vaginales:
    Ofrecen óptimos parámetros de tolerancia y seguridad en el tratamiento o la prevención de trastornos urogenitales, infecciones vaginales de repetición y Síndrome Genitourinario.

  • Terapia estrogénica local:
    Es el tratamiento de elección cuando los productos OTC se han quedado cortos y presenta un perfil de seguridad más favorable que la terapia hormonal sistémica. En dosis bajas, con o sin hidratantes-lubricantes, consigue una mejoría rápida de los síntomas vaginales, que desaparecen plenamente a las 10-12 semanas.

  • Prasterona vaginal:
    Sintética y biológicamente idéntica a la dehidroepiandrosterona (DHEA) endógena, consigue una mejoría clínica de los síntomas severos. Se trata del único precursor hormonal con actividad estrogénica y androgénica en todas las capas de la vagina. Tiene un buen perfil de seguridad, mejora la función sexual y su efecto es rápido sobre el SGM a las 2 semanas de uso.

  • Ospemifeno:
    Primer fármaco no estrogénico, que se administra por vía oral y está aprobado para el tratamiento del SGM. Actúa de manera similar a un estrógeno en el epitelio vaginal, cuya elasticidad y grosor aumentan. Mejora la dispaurenia y la función sexual femenina, siendo el único tratamiento indicado para mujeres con cáncer de mama superado y tratamiento adyudante finalizado.

Laser intravaginal

Ginecología regenerativa

También llamada ginecología funcional, es el conjunto de tratamientos médicos que bioestimulan y restauran la anatomía, apariencia y funcionalidad del aparato genital femenino. “De todos ellos -explican los doctores Escribano y Rodea- destacamos el láser intravaginal, que es el que utilizamos en IML por ser una alternativa segura y eficaz, incluso en pacientes con patología médica previa”

La tecnología láser ejerce una estimulación por calor de los propios mecanismos biológicos, para reparar y regenerar los tejidos de la zona genital, sin dañar estructuras vecinas. El estímulo sobre el fibroblasto, activa la formación de nuevas fibras colágenas y elásticas, así como de otras sustancias fundamentales en el tejido pélvico de sostén como proteoglicanos, glicosaminas o ácido hialurónico.

Además, aumenta la neovascularización con el consiguiente incremento del flujo sanguíneo. El mayor aporte de nutrientes a la mucosa vaginal ocasiona una mayor permeabilidad e hidratación, así como una regeneración y mejoría de vagina, vulva y región periuretral.

Ventajas

  • Sin ingreso hospitalario, ya que es un tratamiento ambulatorio que se realiza en la misma consulta y permite al paciente volver a casa por su propio pie.
  • Sin baja médica y con incorporación inmediata a la vida normal.
  • Sin dolor y con recuperación extremadamente rápida, aunque se produzca un aumento de la secreción y un mínimo sangrado durante las 24 horas posteriores.
  • Sin anestesia intravaginal, tan solo una crema anestésica que se aplica en la entrada de la vagina.
  • Con relaciones sexuales permitidas a las 24-48 hrs de la sesión.

Resultados

  • Contracción aumentada de las paredes vaginales y de estructuras adyacentes (vejiga, uretra, fascias)
  • Rejuvenecimiento vaginal con mejoría del trofismo, pH, lubricación etc.
  • Fortalecimiento del suelo pélvico con mayor sostén de la vejiga y normalización de la función urinaria.
  • Efectividad del 85-90% y sin efectos adversos, en más de 2 millones de tratamientos realizados en el mundo.

Sesiones

Se realizan cada 4 ó 6 semanas hasta un total de 3, que es la pauta publicada en revistas científicas para una mayor eficacia. Se recomienda una sesión anual de mantenimiento.

PVP

  • 700 € por sesión.
  • 1.650 € por el tratamiento completo de 3 sesiones

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