Con la llegada del verano, pasamos muchas horas expuestos al aire acondicionado, tanto en casa como en la oficina o el coche y, lo que no sabemos es que esto puede afectar a nuestra salud capilar. Al respecto, desde Hospital Capilar, la mayor corporación del sector capilar, explican que la exposición prolongada a ambientes con aire acondicionado puede favorecer la pérdida de hidratación del cuero cabelludo y de la fibra capilar.
“Aunque no suele causar problemas graves por sí sola, puede contribuir a que el cabello se note más seco, apagado o frágil. El aire acondicionado reduce la humedad ambiental, lo que puede alterar ligeramente la hidratación natural del cuero cabelludo. Como consecuencia, algunas personas pueden experimentar sensación de tirantez, picor o mayor sensibilidad cutánea”, afirma la doctora Mª del Carmen Soto, de Hospital Capilar.
Esto, como apunta la doctora, ocurre especialmente en personas con piel sensible o con afecciones previas como dermatitis seborreica, psoriasis o eccema. La baja humedad no solo puede favorecer la sequedad, sino que puede hacer más evidentes síntomas como la irritación o descamación.
¿Cómo minimizar los efectos del aire acondicionado?
Para que el aire acondicionado no afecte al cabello y al cuero cabelludo es importante mantener una buena hidratación, evitar temperaturas excesivamente bajas, ventilar los espacios cuando sea posible y utilizar productos capilares suaves y adecuados al tipo de cuero cabelludo. También ayuda evitar el uso excesivo de herramientas de calor como secadores o planchas.
De hecho, es recomendable utilizar productos específicos, tales como champús suaves, acondicionadores hidratantes y, en algunos casos, lociones específicas para el cuero cabelludo, que pueden ayudar a mantener la hidratación y el confort. La elección debe adaptarse siempre a las necesidades de cada persona.
A modo de conclusión, la doctora Mª del Carmen Soto, de Hospital Capilar, advierte de que el impacto del aire acondicionado sobre el cabello suele estar sobredimensionado: “El aire acondicionado no provoca caída del cabello ni daños importantes por sí mismo, pero en una exposición prolongada puede favorecer la sequedad y empeorar molestias en personas predispuestas. Utilizado de forma razonable, no presenta un riesgo significativo para la salud capilar”.