www.enpozuelo.es

La Comunidad de Madrid dispone de la única Unidad de Seguimiento para prevenir enfermedades crónicas en niños que han superado un cáncer

miércoles 12 de febrero de 2020, 16:00h

linkedin

Comentar

Imprimir

Enviar

La Comunidad de Madrid dispone de la única Unidad de Seguimiento para prevenir enfermedades crónicas en niños que han superado un cáncer
Ampliar

Tres de cada cuatro supervivientes de cáncer infantil desarrollará una enfermedad crónica dependiendo del tipo de cáncer y del tratamiento que haya recibido

Los efectos secundarios de la quimioterapia y radioterapia pueden aparecer años después de finalizar el tratamiento

La Comunidad de Madrid, a través del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, dispone de la única Unidad de Seguimiento para niños que han superado un cáncer infantil, y prevenir así enfermedades crónicas posteriores. Los avances en el diagnóstico y tratamiento han aumentado la población de supervivientes de cáncer infantil, lo que hace necesario una Unidad que realice un seguimiento de los casos. En oncología pediátrica la supervivencia global a los 5 años es mayor del 80%, y en torno a un 75% a los 10 años.

El consejero de Sanidad del Gobierno regional, Enrique Ruiz Escudero, ha acudido hoy al Hospital Niño Jesús donde se han presentado los datos de su Unidad de Supervivientes de Largo Plazo de cáncer infantil, con motivo de la celebración, el próximo 15 de febrero, del Día del Cáncer Infantil. Desde hace dos años esta Unidad, pionera en España, realiza un seguimiento de estos pacientes de manera sistematizada, atendiendo a su enfermedad oncológica y a las posibles complicaciones que pueden surgir por el tratamiento oncológico recibido en una edad tan temprana.

La quimioterapia, la radioterapia, el trasplante o la cirugía pueden desarrollar efectos secundarios y segundos tumores, unos efectos que pueden aparecer años después de terminar el tratamiento. El riesgo de complicaciones tardías dependerá del tipo de enfermedad oncológica y del tratamiento específico recibido. Los efectos adversos, en algunos casos, pueden afectar a casi todos los órganos. En niños también pueden producirse alteraciones tanto en el desarrollo físico como psicológico y cognitivo.

Según los datos recogidos en la consulta de la Unidad de Supervivientes de Largo Plazo del Hospital Niño Jesús, tres de cada cuatro supervivientes de cáncer infantil presentarán algún efecto adverso tardío. El hecho de haber tenido cáncer en la infancia aumenta ocho veces el riesgo de desarrollar una enfermedad crónica.

En este sentido, el Hospital Niño Jesús ha comenzado un estudio para evaluar el riesgo cardiovascular en niños supervivientes del cáncer. Los tratamientos oncológicos triplican el riesgo de eventos cardiovasculares a medio plazo y las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de morbimortalidad. En la primera fase se estudiará el riesgo asociado al tratamiento mediante una valoración clínica y analítica, y se evaluará su capacidad física. En la segunda fase se realizarán estudios genéticos en los niños con factor de riesgo, lo que permitirá crear una guía de seguimiento adaptada a los hallazgos de nuestros supervivientes.

La obesidad o sobrepeso es otra de las principales secuelas que puede dejar el tratamiento. Casi un 20 por ciento de los largos supervivientes de cáncer pediátrico tienen ese problema, que aumenta el riesgo de padecer hipertensión arterial, diabetes o cardiopatía isquémica. Una de las labores de esta Unidad es que adquieran hábitos de vida saludable y realicen ejercicio físico.

Dificultades de concentración

En la esfera psicosocial de los supervivientes hay que destacar que se encuentran frecuentemente dificultades para realizar un correcto reajuste a ‘la normalidad’ tanto del paciente como de la unidad familiar. Es fundamental detectar problemas relacionados con el rendimiento académico, ya que por el tratamiento médico recibido (radioterapia fundamentalmente) pueden tener dificultades en la concentración, el aprendizaje y la memoria.

En los pacientes oncológicos pediátricos se invierten muchos recursos tanto económicos como sociales, pero una vez que estos pacientes finalizan dicho tratamiento oncológico activo ‘eran olvidados’. En este colectivo de supervivientes es esencial realizar estrategias para promover la salud y asegurar su correcta reinserción a la sociedad.

La pérdida de seguimiento de estos pacientes que han superado el cáncer tiene consecuencias negativas tanto para ellos como para los profesionales sanitarios. Sin este seguimiento los estudios a largo plazo en oncología pediátrica son menos potentes y pueden incluir sesgos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)



Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de En Pozuelo

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.