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Cómo lucir un vientre más plano antes del verano sin recurrir a dietas milagro

miércoles 17 de junio de 2026, 06:42h
Cómo lucir un vientre más plano antes del verano sin recurrir a dietas milagro
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La Dra. Elena Soria, nutricionista de Clínica Menorca, revela las claves para combatir la hinchazón abdominal con una alimentación antiinflamatoria y hábitos sencillos que pueden marcar la diferencia en pocas semanas.

Con la llegada del verano, muchas personas buscan reducir la sensación de hinchazón abdominal y sentirse más ligeras. Sin embargo, detrás de esa barriga inflamada no siempre hay un exceso de grasa. El estrés, el sedentarismo, el estreñimiento, el exceso de sal o el abuso de ultraprocesados pueden favorecer la retención de líquidos y desencadenar procesos inflamatorios que se traducen en pesadez y aumento del perímetro abdominal.

"En muchos casos, pequeños cambios en la alimentación y el estilo de vida pueden ayudar a recuperar el bienestar digestivo y conseguir un abdomen más deshinchado en pocas semanas", explica la Dra. Elena Soria, médico nutricionista de Clínica Menorca.

Los cinco pilares para desinflamar el abdomen

1. Volver a la dieta mediterránea

La especialista recomienda abandonar las restricciones extremas y recuperar un patrón de alimentación equilibrado basado en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, pescado, aceite de oliva virgen extra y proteínas de calidad.

"Las dietas milagro suelen provocar efecto rebote. Lo importante es mantener una alimentación normoequilibrada, controlar las raciones y priorizar alimentos frescos y poco procesados", señala.

Entre las pautas más eficaces destacan incluir dos raciones de verduras diarias, consumir entre dos y tres piezas de fruta, priorizar el pescado frente a la carne roja e hidratarse correctamente con entre litro y medio y dos litros de agua al día.

2. Apostar por alimentos antiinflamatorios

Algunos ingredientes cuentan con compuestos bioactivos que ayudan a modular la inflamación y favorecen una digestión más ligera.

Los grandes aliados del vientre plano son:

  • Cúrcuma, rica en curcumina, especialmente eficaz cuando se combina con pimienta negra y aceite de oliva.
  • Jengibre, excelente digestivo y con potente acción antiinflamatoria.
  • Frutos rojos, fuente de antioxidantes y fibra que favorecen el tránsito intestinal.
  • Té verde, gracias a sus catequinas antioxidantes.
  • Nueces, semillas y pescados azules, ricos en omega 3.
  • Brócoli, kale y espárragos verdes, por su capacidad antioxidante, prebiótica y diurética.
  • Piña, cuya bromelina facilita la digestión de las proteínas.
  • Aceite de oliva virgen extra, una de las grasas saludables con mayor respaldo científico.

"No existe un alimento milagroso. El verdadero efecto antiinflamatorio aparece cuando estos productos forman parte de un patrón dietético saludable mantenido en el tiempo", subraya la doctora.

3. Reducir la sal y los ultraprocesados

Uno de los principales responsables de la hinchazón es el exceso de sodio presente en embutidos, snacks salados, precocinados, salsas industriales o bollería. En su lugar, la doctora recomienda potenciar el sabor con especias y hierbas aromáticas como perejil, albahaca, tomillo o menta, además de aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio como plátanos, tomates, aguacates, legumbres o verduras de hoja verde.

4. Cuidar la microbiota y evitar el estreñimiento

Un intestino sano es fundamental para mantener un abdomen plano.

Incrementar progresivamente el consumo de fibra mediante frutas, verduras, legumbres y cereales integrales ayuda a mejorar el tránsito intestinal. Asimismo, alimentos prebióticos como los espárragos favorecen el equilibrio de la flora intestinal.

"Muchas veces la hinchazón está relacionada con alteraciones digestivas leves o estreñimiento. Recuperar unos hábitos intestinales saludables mejora significativamente la sensación de pesadez", apunta la Dra. Soria.

5. Moverse cada día

El ejercicio regular es otro gran aliado para combatir la inflamación.

Caminar a buen ritmo entre 30 y 60 minutos diarios, nadar, montar en bicicleta o realizar ejercicios de fuerza varias veces por semana contribuye a mejorar la circulación, activar el metabolismo y reducir la grasa visceral, la más perjudicial para la salud.

"La constancia es mucho más importante que la intensidad. No sirve de nada machacarse un día y permanecer sedentarios el resto de la semana", recuerda la especialista.

Vientre plano sí, obsesión no

Los expertos insisten en diferenciar entre deshinchar el abdomen y perseguir cánones estéticos imposibles.

"Un vientre menos inflamado suele ser la consecuencia de una mejor salud digestiva y metabólica. El objetivo no debe ser entrar en una talla determinada, sino sentirse bien, con más energía y sin molestias", concluye la Dra. Elena Soria.

Porque llegar al verano con el abdomen más plano no depende de soluciones exprés, sino de recuperar hábitos sencillos: comer mejor, moverse más, dormir adecuadamente y escuchar las necesidades del propio cuerpo.

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